sábado, 2 de julio de 2011
la mudanza
Mi casa se llena de cajas que a su vez se llenan de libros, revistas, vasos, copas, platos y entre cosa y cosa, entre el periódico y el cartón, la armonía que inspiraba a quien entraba y se sentaba en el sillón de la sala mientras permitía que los músculos se relajaran entre el humo del incienso y el sonido de las campanas de viento, que se mezclaban con los ruidos de la calle, con los gritos del gaaassss, del diaariiiooooo, de los tamaallleeessss, de la moto que vende tortillas y que parecía que todo aquél ruidajero pueblerino quedaba afuera y a la distancia, como si formaran parte de un universo paralelo que chocaba con la paz de la entrada de mi casa que, junto con el resto de las cosas, también se va.
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No olvides, en una cajita mágica llevas mi cariño, amistad y admiración.
ResponderEliminarUn abrazo fuerte.